El verte de nuevo, en mi espacio, provocó sensaciones raras... queriamos abrazarnos, besarnos, tocarnos....
el hacerlo de nueva cuenta me confundió... y te sentí cerca, de nuevo en mi, en mi corazón... y al revés..
siempre ocurre lo mismo cuando trato de huir a rumbos distintos.. a buscar refugios cercanos..
Las coincidencias no existen si no las causalidades del destino..
sábado, 23 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada